Estás disfrutando de unos días de descanso en la playa, la montaña o descubriendo una nueva ciudad, y de repente ocurre: un dolor de muelas insoportable, la caída de una corona o, peor aún, un golpe que rompe un diente.
Las urgencias dentales no entienden de vacaciones. Saber cómo reaccionar en las primeras horas puede marcar la diferencia entre salvar tu diente o arruinar tus días de descanso. Aquí tienes la guía de primeros auxilios dentales que debes tener a mano.
Se ha roto o se ha caído un diente por un golpe (Traumatismo)
Es uno de los accidentes más comunes en verano por la práctica de deportes de aventura, caídas en la piscina o juegos en la playa.
Si el diente se ha roto: Busca el trozo roto y lávalo con agua. A veces, el dentista puede volver a adherirlo.
Si el diente se ha caído entero (Avulsión): Tómalo por la parte de la corona (la parte del diente que se ve al sonreír), nunca por la raíz. Enjuágalo suavemente con agua si tiene arena. Intenta colocarlo de nuevo en el hueco presionando suavemente con una gasa. Si no puedes, guárdalo en un vaso de leche o dentro de tu propia boca (entre la mejilla y la encía) para mantenerlo húmedo con tu saliva.
El factor tiempo: Acude a un dentista de urgencias en la zona antes de que pase 1 hora. Es el tiempo límite para tener un alto porcentaje de éxito al reimplantarlo.
Dolor agudo e insoportable (Infección o flemón)
El calor y los cambios de presión (como viajar en avión o hacer buceo) pueden agravar una caries o una infección que antes no molestaba.
Qué hacer: Enjuágate la boca con agua tibia para eliminar cualquier resto de comida atrapado. Toma el analgésico o antiinflamatorio que utilices habitualmente (como ibuprofeno o paracetamol), pero nunca coloques una aspirina directamente sobre la encía, ya que te provocará una quemadura química.
Evita el calor: No apliques mantas eléctricas ni paños calientes en la cara; el calor expande la infección. Aplica frío local por fuera de la mejilla en intervalos de 10 minutos.
Se ha caído un empaste, una «funda» o un puente
Si notas que un empaste se ha desprendido o una corona baila, la zona interior del diente puede quedar expuesta y volverse muy sensible al frío y al calor.
¿Qué hacer?
Mantén la zona extremadamente limpia. Si la corona se ha caído entera y no tienes un dentista cerca, en las farmacias venden kits de emergencia con pegamento de prótesis provisional para salir del paso. En cuanto puedas, busca una clínica para que lo cementen de forma definitiva.
Molestias con la ortodoncia (Brackets o alineadores)
Si se clava un alambre de los brackets: Utiliza la cera dental (que siempre debe ir en tu neceser) para cubrir la zona que pincha y evitar llagas.
Si se rompe un alineador invisible: No te coloques una férula rota si está muy agrietada, ya que no hará la fuerza correcta. Pasa al siguiente alineador si te faltaban pocos días para el cambio, o vuelve al anterior para que los dientes no se muevan hasta que puedas consultarnos.
¿Cómo encontrar un dentista de confianza si estás fuera?
Si estás en España, busca clínicas que pertenezcan al Colegio de Odontólogos de la comunidad autónoma donde te encuentres para asegurarte de que son profesionales colegiados. Si tienes un seguro de salud, comprueba si su cuadro médico incluye urgencias odontológicas en tu lugar de destino.
El mejor tratamiento es la prevención
La inmensa mayoría de las urgencias dentales en verano ocurren en dientes que ya tenían una caries pequeña o un problema oculto.
No dejes que tu boca arruine tus vacaciones. Antes de meter el bañador en la maleta, haz una parada rápida en Clínica Dental Ana Báez & Co. Una revisión a tiempo es el mejor seguro de viaje para tu sonrisa.
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